clic derecho/descargar
laverne ray: drunk, that’s all
the handsome family: so much wine
si tienes una madre todavíanadie había adjetivado mejor: paz sabrosa... o esta otra, titulada mujercita, también de un vate anónimo:
da gracias al señor que te ama tanto,
que no todo mortal contar podría
dicha tan grande ni placer tan santo.
si tienes una madre... sé tan bueno
que ha de cuidar tu amor su paz sabrosa,
pues la que un día te llevó en su seno
siguió sufriendo y se creyó dichosa.
sé amable... pero no fácil;“mira... pero con recato”: a más de una amiga le vendría bien ese consejo sin tacha. una más, que no transcribiré completa; se llama ¿qué pasa, mami, por qué lloras? [título genial], y está escrita desde el vientre. el principio es intensísimo:
ríe... pero no a carcajadas;
sé digna... pero no orgullosa;
mira... pero con recato;
sé tierna... pero no flexible;
platica... pero con mesura;
sé alegre... pero no frívola;
ama... pero con cautela;
sé dulce... pero no empalagues;
escucha... pero no siempre creas;
sé mujer... pero no muñeca.
hola, mami, ¿cómo estás? yo muy bien, gracias a dios hace apenas unos días me concebiste en tu pancita.avanza luego por las semanas [“¡todo parece indicar que voy a ser el bebé más feliz del mundo!” dice el protagonista con desarmante dicción institucional] que se cubren poco a poco de pesadumbre [“mamita, dime, ¿por qué lloras todas las noches?”; y también: “¿por qué papi y tú cuando se ven se gritan tanto?”, que deja entrever con ese cuando se ven el pecado cometido] hasta un crescendo de elevados quilates dramáticos:
mami, ya es de día, ¿a dónde vamos? ¿por qué te acuestas si apenas son las dos de la tarde? es muy temprano para dormirnos y yo quiero seguir jugando con mis manitas. ¿qué hace ese tubo en mi casita? ¿es un juguete nuevo? ¡oigan!, ¿por qué succionan mi casita? mami, ¡ésa es mi manita! ¿por qué me la arrancan? mamá, defiéndeme, ¿por qué me arrancan mi piernita? mami, mami, ayúdame, ya no puedo... más... mami... mami...tssss. el último párrafo tiene una belleza resignada, una hermosa resignación:
mami, han pasado ya 17 años y desde aquí observo cómo te duele aquella decisión. por favor ya no llores, acuérdate de que te quiero aunque me haya dolido que no me dejaras vivir. aquí te estoy esperando con muchos abrazos y besos. te quiere mucho,y, claro, la contundencia de la rúbrica final:
tu bebé.palabras de oro, alimento del alma trae también carta de un niño que nunca nació, el mejor regalo, oración de los papás y otra pieza magistral: cómo echar a perder a un hijo. leed, pues... pero con recato.
-------------
DANZA CON LOBOS-------------
ERECCIONES Y HUMEDADES-------------